In Programación, SEO

Atrás quedaron los tiempos en los que terminar una web y colgarla en un servidor daba por terminado el proyecto. Una web ha de ser un sitio vivo, actualizado, y variable. Hemos de chequear con cierta regularidad cómo se comporta nuestro sitio en el enorme océano de internet, con qué vientos navega más rápido, cómo se lleva con los otros barcos, si el nuestro tiene suficientes pasajeros, o si estamos haciendo aguas por alguna parte.

Google Analytics se ha convertido en una herramienta utilizada no sólo por profesionales del gremio, sino que cualquier usuario de perfil medio ya la tiene en su barra de “favoritos” para valorar si está contento o no con los resultados de su inversión web.

Como solemos procurar en éste blog, vamos a intentar no ponernos demasiado técnicos  y dar unas pinceladas (o consejos) sobre cómo interpretar los numerosos datos y gráficos que nos muestra Mr.Google.

  • Mira con perspectiva. Google nos mostrará por defecto los resultados de los últimos 30 días de tráfico. Selecciona un margen superior de datos (a partir de 3 o 4 meses por ejemplo) para tener una visión más global de la evolución del número de visitas, páginas más visitadas, porcentaje de usuarios nuevos/viejos, etc.
  • El visitante llega hasta nuestra web, pero.. le resulta útil?.. En la pestañita de “Contenido del sitio” encontramos una parrilla global de datos donde podemos analizar las páginas a través de las cuales están “aterrizando” nuestras visitas (la home últimamente sólo es una pista más), cuánto tiempo se quedan en esas páginas (factor para determinar si han encontrado lo que buscan o no), o los porcentajes de rebote y salidas para ver si las visitas navegan o “se dan una vuelta” por otras partes de nuestro sitio.
  • Prestemos atención a la ubicación geográfica de las visitas. Con la información que nos muestra Google sobre ellas podemos determinar si nuestro sitio y su posicionamiento empiezan a ir por un camino correcto. Un ejemplo: si nuestra web se centra en un mercado bien localizado geográficamente de manera local o provincial, es ahí desde donde mas nos interesa captar visitas mas que desde miles de kilómetros de distancia.
  • Con qué navegadores o dispositivos están viendo nuestra web. Si tenemos una web obsoleta y mal configurada para algunos navegadores (Firefox, IE, Safari, etc) y resulta que nos encontramos con que un porcentaje notable de nuestras visitas los utilizan estamos literalmente “tirando para atrás” todo el trabajo y dinero que podemos haber gastado en la propia web o en su posicionamiento. Hay que mirar cuáles son los navegadores y herramientas que los visitantes utilizan para ver nuestra web y estar preparado para todos. Por ejemplo, si vemos que los visitantes que utilizan Safari tienen un tiempo de permanencia de pocos segundos o muy por debajo del resto de navegadores, nos puede estar indicando que tenemos un problema con éste navegador, que la página no carga correctamente, que aparece desconfigurada, etc.
  • Las famosas “búsquedas o palabras clave”. En Analytics, cualquier usuario puede estar viendo si lo que intenta mostrar su web se corresponde con las búsquedas que el visitante realiza en el buscador y si su posicionamiento va bien encaminado. Como decíamos en el primer punto, con cierta perspectiva temporal y cogiendo como referencia varios meses atrás, puedes entrar en la pestaña de “palabras clave > orgánica” (o “de pago” si es tu caso) para ver por dónde van los tiros. A veces te llevas sorpresas… 🙂

Seguiremos haciendo más “trocitos” en otras entradas con éste asunto, porque da para mucho..

> Segunda parte de Consejos y vueltas en torno a Google Analytics