In Diseño, Tiendas online

Que una imagen vale más que mil palabras es algo reconocido en todos los ámbitos, y el diseño web no es una excepción.

En anteriores artículos de nuestro blog hemos hecho mención a cómo las nuevas webs tienden a resaltar mensajes de texto y visuales concisos e impactantes. Así debe ser. Un buen porcentaje de los visitantes que aterricen por nuestra web se dejarán llevar por esa primera impresión. Nuestra mente trabaja de manera muy visual y se “dejará enganchar” si la propuesta es atractiva.

Eso lo podemos comprobar en cómo de manera habitual se están utilizando enormes slides o presentaciones fotográficas como primera impresión de las webs.. vendamos lo que vendamos, presentemos lo que presentemos, desde un bonito hotel, pasando por un despacho de abogados, o una tienda online de productos para niños, por ejemplo.

Es una lástima cómo muchas empresas deciden invertir en su página web sin prestar atención a que buena parte del resultado dependerá de la calidad de las fotografías que la acompañen. En nuestro día a día vemos pasar sitios con fotos de baja calidad, hechas con móviles de cualquier manera, pixeladas, deformadas, o con instantáneas de productos que invitan a todo menos a comprarlos. Pocos nos decidimos a comprar o contratar servicios en una empresa cuya apariencia es descuidada. Precisamente por ese espacio que va ganando la imagen en diseño web respecto a los textos, el porcentaje de éxito y de aceptación de nuestra página dependerá de la elección de nuestras fotografías.

Lo ideal, contratar los servicios de un fotógrafo profesional que consiga los mejores encuadres y efectos visuales para presentar nuestras instalaciones, nuestro equipo, nuestros productos, o nuestros trabajos realizados. Si el presupuesto no nos llega para ello, utilizar imágenes de la máxima calidad posible apoyándonos incluso en la compra de algunas de ellas en librerías de calidad (hay muchas y con una variedad de temáticas casi inagotable). Con lo que hay que tener cuidado es con echar mano de imágenes de otras webs o del socorrido buscador de Google. Esas fotografías o ilustraciones estarán en el mejor de los casos  (si son de libre uso) utilizadas en centenares de webs y perderemos personalidad por todas partes. En otros casos directamente podemos incurrir en la poco ética costumbre de utilizar imágenes con derechos de autor sin el permiso necesario.